El Ajal-teké y las razas rusas

 

 Los rusos siempre se sintieron atraídos por el caballo celestial. Ya antes de la conquista rusa de Turkmenistán, el imperio había enviado varias expediciones con el fin de traer argamaks. La yegua favorita de Pedro el Grande, Lisett, era turcomana.

 

 En los siglos XVIII y XIX, las yeguadas estatales rusas utilizaron numerosos sementales  turcomanos, que contribuyeron en el desarrollo y mejora de las razas Karabaj, Don y trotón  Orlov.

 

El Don es la raza desarrollada por los cosacos del río del mismo nombre. Es un caballo que  hoy dia tiene gran importancia en Rusia caballo de deporte. Es muy llamativo por su capa,  generalmente alazán, con un inconfundible brillo metálico herencia de su sangre turcomana.  Utilizado en la actualidad para raid debido a su gran resistencia, fue criado en otros tiempos  por los cosacos del Don como caballo de guerra, caballo duro que aguantaba con raciones  precarias los mayores esfuerzos, largos trayectos y las temperaturas mas extremas, ágil  para  la guerra y vigoroso también para el trabajo ligero del campo. Un caballo robusto, pero  ligero. Además del caballo turkmeno, tuvo aportaciones del karabaj y del árabe. Su  participación más conocida en la historia fue de 1812 a 1814, cuando 60.000 cosacos cargaron  sus caballos del Don contra las tropas napoleónicas. Su mayor hazaña, un recorrido de  Novgorod  a Moscú en 1883 en 11 dias, con temperaturas de -20ºC .

 

           Caballo del Don. Foto: I. Shulz          

                                                                            Caballo del Don. Foto: I. Schulz

 

Por otra parte, el stud book del Budyonny aprobó no hace mucho el uso de Ajal teké como caballo mejorador de la raza, y los budyonny-tekés pueden ser inscritos como budyonny.

 

 

 

 

info@akhalteke.es